domingo, 24 de enero de 2010

Aquella eran las noches...

Aquellas eran las largas noches en las que nos develábamos recitándo poemas, desnudos uno al lado del otro, en ocasiones solo sentía que tú mirada era la que me vestía. Me acariciabas con ella tan suavemente que la dejaba entrar entre mis muslos. Pero esas noches no han vuelto de mano de alguien más y sinceramente dudo que lleguen pronto.

Si yo conservase a mi cuerpo como un templo, no dejaría que nadie lo mirase en la intimidad de unas sabanas en plena tarde, pero ese cuerpo no es un templo, siente, está hecho de carne que siente, que le agrada el tacto, aquella necesidad de tacto que sentimos todos, pero hasta ahí. Sé que a ti también te ha pasado, es un pensamiento lógico que ha pasado por mi cabeza, así que no lo niegues.

Pero no he logrado conservarlo de ese modo, tampoco pretendía hacerlo, aunque ese deseo de sentir alguien próximo a mí, no me lo han inspirado y no pierdo la esperanza de que lo hagan. Y entonces mi ropa corre a trepase por mi cuerpo como un lactante buscando el pecho de su madre.

domingo, 2 de agosto de 2009

lo que eres cuando estas y cuando dejas de estarlo

Eres la curva de mi parábola,
donde caigo al ver el
lado de afuera de mi cama.
Eres la dulce melodía
que entonan mis labios
al compenetrarme contigo.
Eres la ropa tirada en el suelo
después de un beso acalorado.
Eres todo y me llenas tan poco,
porque es tanto lo que llenas,
que cuando te marchas todo
te lo llevas.

Eres sin muchas palabras nada,
y con muchas ninguno,
porque no hay ninguna
que te contenga.
Eres la melancolía
que se cobija por la noche,
en la que mis párpados
deciden caer.

Eres la nostalgia que entra
por la puerta cuando tu sales
por ella,
la que se instala,
en la sala a fumarse un cigarro,
viendo como te has ido.
Eres el viento que sopla en mi
cabello, cuando te veo marcharte
por la ventana.

Eres todo lo que me haces
sentir cuando estas,
y mayor aún, todo
lo que dejas a tu paso
cuando te marchas.

lunes, 6 de abril de 2009

Tutti-Frutti

La noche de un viernes, después de llegar a su casa algo cansada y mojada por la lluvia, una chica con una vida muy agitada, entre clases y responsabilidades, se toma el tiempo algunas veces para soñar. Esa noche había tomado más del tiempo de acostumbrado soñando, tanto así que paso la mayoría de la noche en vela. Logro conciliar el sueño a las 4am, pero como era sábado podía dormir hasta tarde. Al despertar al rededor de las 10 de la mañana sintió un terrible dolor de cabeza, no tenía nada en casa para tomar, así que se arreglo para salir, se dirigió a la farmacia cerca de su casa para ir por un analgésico.

Estando en la farmacia en una cola que avanzaba muy lentamente, el chico que se encontraba tras ella le dice:
- Tutti

ella voltea lo mira y dice: Fritti!.

Era el chico por el cual pensaba más de lo debido y el que la había desvelado esa noche. Se saludaron, hablaron, Tutti pago la pastilla, pero ya había olvidado que tenía dolor de cabeza. Salieron de la farmacia a caminar un rato, cuando llegan a la acera, se encuentran con la madre y la tía de Tutti, Tutti les dice:

-Vamos a dar una vuelta ok!

Ambas responden: Esta bien.

Tutti y Frutti se van a caminar, hablan, hablan, hablan, no se interrumpió ni un minuto la conversa, ni para fijarse al cruzar la calle. Ellos se conocían por cartas que se escribían a las cuales adjuntaban fotografías pero nunca se habían visto. Sorprendentemente no hiso falta, porque se reconocieron enseguida.

Al llegar a un parque unas cuadras después de la farmacia, algo interrumpe su platica, basto simplemente con rozar las manos para que surgiera el primer momento incomodo entre ambos; se paralizaron, se miraron fijamente; Tutti miro a Frutti a los ojos y con pena bajo la cabeza, ambos habían sentido lo mismo, pero nadie decía nada, era como si les hubieran robado el aliento por la punta de los dedos.

Frutti sujeto en sus manos el rostro de Tutti y la beso en los labios, Tutti no hiso nada; se había imaginado ese momento tantas veces que no pensó que fuera cierto. Los nervios la paralizaron como si una hojilla le hubiese quitado la vida, no podía ni bajar los parpados, tenía una mirada fija por la conmoción.

Frutti sintió que se había apresurado y se disculpo, imaginando que Tutti estaba incomoda y le había parecido algo inapropiado el beso, así que decidió marcharse. Tutti no hiso nada, no porque no quería, si no porque no podía, ella escucho la disculpa, y no deseaba que Frutti se marchara pero todavía estaba inmóvil.

Frutti camino un largo trecho, apenado por lo que había hecho, se arrepintió una y mil veces, ni siquiera voltio a mirarla de nuevo, deseó no salir de su casa esa mañana por un analgésico para la cabeza, por pasar toda la noche pensando en Tutti. En eso siente unos pasos muy apresurados y un risa por parte de una chica que le tocan el hombro, era Tutti que venía corriendo; poco después de que despertó de la catarsis en la que había entrado por el beso que Frutti pensaba que se había apresurado a dar, salió a alcanzarlo, pero antes de que Tutti dijera algo sostuvo sus brazos en su rodillas, para reponerse del trote y cuando todo aire, lo beso.

Frutti no necesito saber nada más, sabía que ella había sentido lo mismo que él, se alegro tanto que la abrazo, la miro a los ojos y le dijo:

-eres perfecta, tal como te imaginaba en las cartas, no sé aún, que fue lo que me llevo a llamarte en la farmacia pero sentí lo mismo que cuando recibo el correo, esa sensación y ese aroma que dejas en cada pagina, dios mío cuanto agradezco mi dolor de cabeza, siento que te quiero.

Una vez que Frutti dijo todo lo que tenía que decir Tutti lo tomo de la mano y lo llevo consigo a casa.

Estando en casa Tutti invita a Frutti a comer, el acepta un poco apenado, después de que la familia de Tutti insiste un poco, mientras el Frutti espera que la comida fuera servida, se para de la mesa y se acerca sigilosamente a la cocina para escuchar que decían de él, porque le pareció escuchar su nombre; más vale que no, noto que Tutti estaba incomoda y se había disgustado un poco por la indiscreción por parte de su familia, mirándolos con desdén se marcha con la comida para servirla.

Una vez que ya habían comido el postre Tutti se lleva a Frutti a dar otra vuelta, puesto que ambos estaba incómodos bajo el ojo de todos en la mesa y cree conveniente salir de allí. Compartiendo el silencio de una ordinaria escalera, Tutti espera que Frutti baje un escalón más que ella y lo abraza, lo toma en sus brazos, acerca sus labios a su oreja y en un tono preciso para pararle los pelos de punta le dice:

-me has robado las palabras, no tengo nada que decir, tu lo dijiste todo en aquel parque cuando me tomaste de esta forma, tan tuya, tan mía, tan nuestra.

Otro beso de la nada, pero con mucho para ambos, se habían dejado envolver tanto que se igualaron los escalones, sin abrir los ojos aún así se miraban, cada uno tenía la imagen del otro en mente, se tomaron de las manos pero la sensación del parque ya les era familiar, se marcharon para que ocurriera lo mismo unas dos veces más en un acera.

miércoles, 4 de marzo de 2009

xoxoxoxox

Si tan solo pudiera verle, no quitaría mis ojos de ud,
si tan solo pudiera tocarle, no quitaría mis manos de ud,
si tan solo pudiera abrazarle, no quitaría mis brazos de ud,
si tan solo pudiera besarle, y eso ya es mucho pedir de mi parte, no quitaría mis labios de los suyos,

Pero aun así no lo haría.

Le he visto, le he tocado, le he abrazado pero jamás le he besado y todo eso no fue más que por un breve instante.

Pero lo que si puedo hacer y no he dejado de hacer, es quitar mi mente de ud, no sabe como me hubiese gustado, tan solo sujetarle la mano. Pero el valor de hacerlo no llega cuando estoy a su lado, ni cuando le hablo, ni cuando le veo, ni cuando le abrazo.

El maldito valor llega cuando no lo necesito, cuando ya no estas o cuando se que ya no estarás más!

viernes, 28 de noviembre de 2008

Flor de Papel.......

Hacia ya un tiempo que no me detenía a escribir, hasta que me desperté una madrugada, fijando la mirada al techo, pero sin poder ver nada, solo lo que pasa por la mente, al mismo tiempo que me decía lo que deseo y lo que jamás me atreveré a decir.

Como esperar la llamada de alguien que conociste porque se te sentó al lado, mientras rompía el hielo diciendo "que clima tan loco, ¿no crees?", y terminas hablando de las cosas más sin sentido que se pueden articular, para terminar intercambiando números al cual nunca llamaras, ni escribirás. Entonces te llaman una noche a las tres de la mañana, justo después de que una extraña sensación te hace abrir los ojos del sueño que nunca lograste conciliar. Suena el celular, pero no lo escuchas, y vuelve a sonar y lo tomas entre las manos mientras tarareas el repique, no te fijas en el número un contestas.

-Alo!!!

-Hola, ¿como estas?

-Bien!!!...pero ¿quién es?.

-El chico del clima y de la medicina de sabor.

-Hola!!!!....que tal, que sorpresa, justo me acabo de despertar.

-¿Si verdad?.........¿En que piensas?.

-En nada, más bien en lo que puedo pensar.

-Que bueno, porque quería saber en que pensabas para ver si así se me ocurría algo.

-Me da gusto que estemos igual!!!!!....jajajaja

-A mi también señorita!!!... me hubiese gustado saber el color de la flor que te imaginas en tu cabeza cuando dije flor y de que tipo.

-Si..!!! hasta que no dijiste flor no pensé en una gerbera de color naranja.

-Ahora ya lo se, gracias y buenas noches señorita!!!.

-Gracias a ti hombre del clima, la medicina de sabor y las flores de colores.

Y así de simple, como la llamada de un extraño, te hace volver en si. Alguien que te llama solo para saber el color de lo que piensas. Pero esto no pasa en la vida, aunque solo en mi cabeza.

Pero un día vas por la calle y de repente te lo tropiezas, y el inmediatamente te muestra una gerbera de color naranja, que acaba de sacar de la cartera, pero en un papel dibujada; y dice:

- Tenía la esperanza de volverte a ver, y una flor de verdad se marchitaría mientras que en un papel se conservaría.

Así que como ambos no tienen cosas mas importantes que hacer, caminan uno al lado del otro,
-La chica que soñaba correr a lo lejos y con el viento escribía lo que pensaba y el chico que corría detrás de ella recogiendo los versos que dejaba-, sin que se rompa el hilo de la conversación y terminan acostándose, en la grama uno al lado del otro mientras observan el cielo y el chico que corría detrás de ella recogiendo los versos que dejaba, pregunta:

- ¿Ves algo?.

Y antes de que te de tiempo de responder continua diciendo:

-Porque yo no, y pues quería saber si veías algo, para así yo fijarme en ello, porque no soy bueno para estas cosas.

Mientras te ríes por dentro lo respondes:

- Yo tampoco.

Y así con una flor de papel, el extraño paso a ser conocido, mientras durante horas se cuentan anécdotas vergonzosas. Para no saber si lo veras de nuevo y si te llamara otra vez.

Pero esas cosas solo pasan en mi cabeza, no hay nadie que te llegue de esa forma, y si lo hay nunca te encuentra para hacerlo. Pasa y pasa el tiempo y a la edad de 30 años ese tipo de cosas se vuelven ridículas, pero que tiene de malo tener la esperanza de que pasara.

Aunque a veces es mejor ni imaginar, porque así uno no se molesta en esperar algo que no pasara.

viernes, 29 de agosto de 2008

Palabreo

No se como simplemente se puede jurar por toda la vida sentir siempre lo mismo, de verdad creen que así son felices, ¿se sienten bien con lo que viven?.

Pues no se porque pasa cada época del año y simplemente es como si nada hubiera pasado, llevo 17 años casi 18 en lo mismo, los primeros años no lo recuerdo muy bien pero lo que por desgracia logro hacerlo no me sienta nada bien.

Sin querer he acarreado problemas, desequilibrios, desconfianza, no es sano para nadie lo creo así, de verdad me gustaría hacer algo, que ellos no han hecho. !!!Ser Feliz!!!, tomar mi camino y deshacerme de todo lo que cargo conmigo y ser feliz, vivir mi vida, como siempre la quise, de momentos maravillosos que ninguno se desperdicie, que con el simple hecho de ver un ocaso alegrarme, de ver como camina la vida a mi lado y ver todo lo que me rodea y así reemplazar cada momento feo por todas las cosas bellas que tiene la vida para ofrecerme y en vez de que con cada vez que exhale vea como transcurre, mi vida, pensar que por cada vez que inhale sienta que vivo, que me lleno de aire; no será puro en su totalidad pero bueno nada en esta vida lo es.

Dejar por un momento al lado mis problemas y detiene a así sea a voltear a ver como el viento me despeina y acaricia mis hombros.
Todo lo que necesito para ser feliz esta a mi al canse solo me hace falta tomarlo y no dejarlo ir porque la final los bellos momentos valen tres veces mas que lo que valen los malos y poco a poco ir los reemplazando.

lunes, 25 de agosto de 2008

Pretender

Que el viento no se detenga en mi cara
a la hora de seguir su curso,
puesto que yo nunca me he detenido a girar
mi rostro en el sentido en el que él viaja,
mientras mi cabello revolotea en mis oídos,
mis oídos que se hacen sordos ante aquel sonido.

No pretendas que voltee a ver tu sonrisa
cuando nunca te has detenido a ver la mía,
no pretendas que leas lo que escribes o
escuche lo que dices,
porque cuando mi aliento llegaba a tus oídos
con palabras aparentemente sin sentido,
no podía ser entendido.

Que mis palabras sigan su curso
y no paren ante el primer laberinto
donde reposan los temores,
que un día mi aliento se disperse
y que sin palabras el viento lo aleje
para que pueda reposar en lo más tranquilo
de un recuerdo.

Entonces no pretendas que mis pensamientos
se contraigan y caigan por la culpa,
prefiero esconderlos en el vacío en un disco de vinilo.

No pretendas que te los enseñe,
puesto que los guardare con recelo
juntos con los demás recuerdos,
donde podrán perdurar sin
necesidad de explicar,
y así no dejarlos escapar,
donde el viento no los podrá
rosar y de ningún modo
marchitar.
No dejare que nadie los encuentre,
así no caerán en lo corriente.

Entonces no Pretendas
si no has sabido Valorar.

Porque de ese modo,
prefiero que se pierdan,
sin ningún sentido,
a que caigan en la ignorancia
de no ser entendidos.